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¿QUÉ HAY DETRÁS DE MI MIEDO A SER VULNERABLE? Temporada 3 Episodio 10 (reseña de libro Daring Greatly/El poder de ser vulnerable)


¡Haz click en la imagen para encontrar el libro del cual hablamos en este blog post!




La vulnerabilidad es una sensación que todos hemos tenido antes, en algún momento. Si crees que aún no la has experimentado en tu vida, eventualmente en el futuro esto cambiará porque parece ser esto un rasgo común en el ser humano. Es probable que alguna vez te hayas sentido vulnerable y no lo reconociste como tal, pero de seguro experimentaste ese sentir de estar expuesto al mundo, sin ningún tipo de máscara o armadura; tus sentimientos y persona al descubierto.


Muchas veces el ser vulnerable provoca terror. No es para menos, estás mostrando una parte muy sensible de ti y que puede quebrarse con facilidad; no obstante, esto jamás debe ser considerado como una debilidad, sino más bien un signo de valentía. Sé que esto suena demasiado idealista, pero en realidad existe quien piensa que ser vulnerable es sinónimo de debilidad, creo que muchos de nosotros hemos llegado a pensarlo en algún momento; sin embargo, la vulnerabilidad no debe ser algo malo o una razón para avergonzarse.


Es difícil pensar en un momento específico en el cual yo me sintiera vulnerable, pero recuerdo demasiado bien la sensación y el tipo de situaciones que lo han provocado. Recuerdo haberme abierto totalmente con amigos cercanos sobre lo que siento y mis temores. Hablar de quién eres realmente debajo de una primera impresión y revelar que eres distintx de lo que parece desde la superficie, puede ser de las cosas más complicadas de hacer. Es difícil recordar en qué momento dejas caer la armadura completa, las capas que cubren la versión más real de ti, la más humana. Es un momento en el que sientes que puedes ser lastimado con mayor facilidad y por eso tienes miedo.


Es real que al ser vulnerable las heridas suelen ser más dolosas o más susceptibles de aparecer; por ello debemos ser un tanto conscientes a la hora en que nos permitimos soltar la armadura frente a ciertas personas. Tenemos que tener la confianza de que las personas con las que nos vamos a abrir comparten un vínculo profundo con nosotrxs. Es válido ser vulnerable con todos, pero el estar en nuestro momento más sensible con temas que son particularmente delicados para nosotrxs debe reservarse para aquellxs con los que tengamos una relación de confianza. Claro, esto es solo una recomendación; sin embargo, creo que no todxs están preparados para tratar apropiadamente ciertos temas.


Generalmente podemos identificar aquellos momentos en los que nos permitimos ser vulnerables por la vergüenza que nos pudo llegar a generar abrirnos a otrxs. La vergüenza hasta cierto punto es natural, algo muy humano; no obstante, no debemos permitir que esta nos limite a la hora de actuar. No debemos cerrarnos a la idea de ser vulnerables con los demás por vergüenza o culpa. Como se explicó en el último capítulo de “Soy Anne” —donde se analiza el libro “El poder de ser vulnerable” por Brené Brown—, en un punto, si no se trabaja, la vergüenza puede convertirse en algo tóxico. Es por esto que si sientes la necesidad de abrirte completamente con alguien, hazlo; sigue tu instinto (aunque suene cursi).




Ahora recuerdo una ocasión donde decidí ser vulnerable, por la que sentí demasiada vergüenza en un principio después de que sucedió, pero algunas personas me dijeron que había sido valiente. Bueno, pues decidí decirle a un amigo muy cercano que estaba enamorada de él. Sí, fue desastroso. Yo sabía que él no me correspondía, pero era un sentimiento que tenía guardado y, de alguna forma, surgió la necesidad de decírselo a él. Necesitaba soltar lo que sentía y decirle a él una última vez (sí, años antes le había dicho que me gustaba y tampoco había sido correspondida). Sabía qué es lo que iba a suceder. Parecía que hablar de mis sentimientos con él (hacia él) no tenía sentido, pero no. Extrañamente fue una de las cosas más liberadoras que había sentido nunca.


Hablé de mis sentimientos, dije la verdad una vez más y, curiosamente, eso me hizo llorar al instante. Estaba sacando algo que estaba en mi corazón desde hace tiempo, algo que de alguna forma me atormentaba. Yo no esperaba realmente una respuesta de él. Realmente creo que el decirle sobre mis sentimientos era una acción para mí. Sí, me sentí expuesta de alguna forma, pero el nudo en mi garganta finalmente se deshizo. Mi amigo me abrazó con fuerzas, lloré por un rato. Bueno, lloré bastante, todavía al llegar a mi casa (hay que ser sinceros); sin embargo, cuando había terminado todo, algo parecía diferente.


Por primera vez en mi vida sentí que podía cerrar una etapa complicada. Había sentido esas cosas por este chico durante mucho tiempo y, hasta cierto punto, llegaba a ser desgastante, pero ahora todo esto había quedado realmente cerrado. No sentía nada malo, solo alivio. No me sentí en ningún momento juzgada por mi amigo, confiaba en él. Me permití ser vulnerable y de alguna forma eso siento como una de las conexiones más humanas que he tenido con alguien.


Al día de hoy todo está bien con ese chico. Es una amistad que valoro profundamente y porque, ambos nos hemos permitido ser vulnerables, esta se ha vuelto más fuerte. Ahora no siento vergüenza por aquel momento de vulnerabilidad, sino agradecimiento. Agradecimiento de una oportunidad para poder soltar.


La vulnerabilidad es algo que puede ser difícil de aceptar a veces. Toma tiempo y demasiada paciencia, pero en verdad fortalece las relaciones. El ser vulnerable es la forma más cercana en la que puedes ver quién es realmente la otra persona. Es el contacto donde las personas acércanos de verdad al corazón del otrx.

Es verdaderamente extraño, pero ahora estoy siendo vulnerable al escribir esto. En este blog, por primera vez, he hablado sobre un acontecimiento que en el pasado me daba vergüenza, pero que, en la actualidad, comprendo que fue una especie de antídoto; la oportunidad de curar una herida.


Es difícil aceptar la vulnerabilidad y después hablar sobre ello, pero realmente trae consigo una sensación de limpieza. Ser vulnerable eventualmente te hace sentir más libre de alguna forma. Existe una sensación posterior que me recuerda a la canción de “Clean” (Taylor Swift, ajá); lluvia que cae sobre ti cuando sentías que te estabas ahogando. Una especie de salvación. El permitirse ser vulnerable es como el agua en cierto modo, pues al final te hace sentir que estás limpix.


Creo que ya he escrito bastante sobre cómo la vulnerabilidad puede ser algo positivo para ti, pero es importante que sepas que para algunas personas esto es algo más complicado que para otras. Hay quienes tienen bastantes dificultades al compartir sus sentimientos con los demás. Ciertas personas se mantienen más alerta porque, por alguna razón, han sido bastante lastimadas en el pasado y temen que eso se repita. De alguna forma creo que todos podemos llegar a ser este tipo de personas y, es por ello, que no debemos olvidar ser conscientes sobre las situaciones por las que están pasando los demás. A veces podemos olvidar que hay quienes están viviendo momentos difíciles.


Es importante estar consciente de que algunxs no se abrirán contigo tan fácilmente. Hay personas que naturalmente se pueden mostrar a la defensiva ante la idea y por eso debemos ser más comprensivxs. Hay que dar espacio y tiempo a quienes lo necesiten y, sobre todo, mostrar que podemos ser alguien confiable. Debemos normalizar que las personas puedan ser vulnerables, fomentar una conexión humana; sin embargo, para ello, tenemos que asegurarnos de proveer un ambiente de respeto y de seguridad.


Nuevamente, todo esto suena demasiado idealista, pero de verdad no sabemos quién pueda necesitar alguien con quien poder desahogarse y permitirse quitar toda máscara o armadura que le protege de potenciales heridas. Tenemos que darnos la oportunidad de ser vulnerables y permitir que los demás hagan lo mismo.


Este es un tema esencialmente complicado, pero por su carácter tan humano, he logrado que las palabras fluyan con más facilidad. Es importante que las personas vean la vulnerabilidad más como un acto de amor propio que como una debilidad. Por ello, invito a todxs aquí a que se den la oportunidad de escuchar el capítulo diez del podcast “Soy Anne”, que trata a mayor profundidad y claridad este tema.





Por otra parte, quiero pedirles que eviten guardar todo lo que sienten, lo que los atormenta. Suéltalo. Hagan algo bueno de ello. Escríbanlo o grítenlo a la par de una buena canción si lo necesitan. De igual forma, busquen ayuda profesional si sienten que están demasiado perdidxs. Yo personalmente puedo recomendar a Anne Laure Bourgois como psicóloga. No importa cómo (siempre que no le hagas daño a nadie o a ti mismx), pero saca todo lo que sientes.


Sé que de repente es difícil creerlo, pero no estás solx. Estoy segura de que alguien está dispuesto a ser vulnerable contigo.

Hazlo.


Kass




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